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Asma en gatos - Síntomas y tratamiento

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El asma o bronquitis alérgica en los felinos es un problema respiratorio frecuente que puede agravarse si no se actúa a tiempo

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 16 de junio de 2015

El asma o bronquitis alérgica en gatos es más frecuente y peligroso de lo que se piensa. Los felinos que lo padecen tosen, tienen dificultades para respirar, roncan o emiten un ligero silbido cuando expulsan el aire. El humo de los cigarrillos e incluso una arena felina que suelte demasiado polvo pueden ser las causas de esta peligrosa enfermedad del gato que hasta puede acabar con su vida. En este artículo se aborda qué es el asma en felinos, qué lo causa, cómo reconocer a un animal con problemas respiratorios (en vídeo) y qué hacer si se descubre que padece esta bronquitis alérgica.

Asma en gatos: una enfermedad peligrosa

El gato tose demasiado a menudo. ¿Es por otra bola de pelo de la que el felino quiere librarse? Tal vez no. Al menos 40.000 gatos en España padecen asma aguda o crónica. Lo dicen datos de la Universidad de Cornell (EE.UU.): los problemas respiratorios severos afectan al menos al 1% de los felinos.

El asma o bronquitis alérgica en estos animales es una enfermedad respiratoria causada por la opresión en las vías aéreas de entrada y salida del aire o bronquios, los tubos encargados de transportar el aire desde la tráquea a los pulmones. Estos conductos son, por tanto, esenciales para la normal respiración del gato.

El estrechamiento en sus vías respiratorias se produce cuando el sistema inmunológico del felino reacciona de un modo exagerado a la presencia de un alérgeno. "El cuerpo del gato con asma responde liberando estimulantes que provocan una inflamación exagerada del tejido que recubre los bronquios, por lo que también se contraen los músculos circundantes", añaden estos científicos. La peligrosa consecuencia para el animal con asma es que sus vías aéreas se estrechan o irritan de forma acusada y, por lo tanto, respira con dificultad (disnea felina), en especial cuando llega el momento de exhalar o expulsar el aire de los pulmones al exterior.

¿Qué provoca el asma del gato?

El asma del gato lo desencadena una reacción alérgica exagerada. Pero, ¿cuáles son las causas más habituales de la bronquitis crónica? "La exposición al tabaco y a otros contaminantes ambientales del aire es la causa de asma en felinos más frecuente", explican los veterinarios de la Asociación Internacional para el Cuidado del Gato.

La arena felina es otro de los elementos domésticos de los que se debe sospechar, ya que es una fuente común de polvo que acaba en las vías respiratorias de las mascotas, dificultando su respiración. Los vapores emergentes de algunos de los productos de limpieza que se utilizan en los hogares, así como los aerosoles, ambientadores e incluso el polen pueden causar alergia en los gatos y derivar en una peligrosa bronquitis crónica o asma agudo.

¿Más causas frecuentes del asma en felinos? La hierba y otras plantas que le causen alergia, el moho y ácaros del polvo, el humo de las chimeneas y hasta ciertos alimentos para gatos y comidas que provocan alergia a los felinos.

¿Es grave el asma de mi gato?

El veterinario felino Richard Goldstein, de la Universidad de Cornell, explica que hay cuatro niveles de gravedad en el asma de los gatos: "El primer grado o asma felino leve ocurre cuando los ataques de asma o tos suceden de forma intermitente pero no diaria y no interfieren en la vida diaria del animal".

El asma moderado o nivel dos pasa cuando los ataques no son diarios pero sí más severos y debilitantes, ya que afectan a sus actividades habituales. El asma severo o nivel tres se da cuando los ataques debilitantes por problemas respiratorios del gato son cada día. Por último, "el nivel cuatro de asma implica un riesgo para su vida, ya que las constricciones de los bronquios pueden causar la muerte del animal por falta de oxígeno", añade el médico felino. En los casos más graves, los tejidos rosados del gato, como los labios y nariz, se vuelven azules por la ausencia de oxigenación.

La aparición de cualquier nivel de asma en el felino implica una visita al veterinario, con el fin de realizar un seguimiento, determinar las causas y mejorar su vida. Los síntomas suelen agravarse con el tiempo, por lo que es importante atajarlos cuanto antes. Pero ante un ataque grave, del nivel tres o cuatro, la visita al veterinario es urgente y debe ser inmediata, pues la vida del gato corre riesgo serio.

El tratamiento varía en función de la gravedad del asma pero, como ocurre con el asma humano, suele incluir medicamentos con corticoides, para reducir la inflamación de los bronquios, y broncodilatadores aéreos para abrir las vías respiratorias. Este tratamiento suele administrarse en casa, bajo prescripción veterinaria.

  • Siga en Twitter a la autora del artículo, Eva San Martín.

El asma en gatos

Se estima que el 1% de los gatos sufre problemas respiratorios severos, entre ellos el asma, que se caracteriza por una opresión de los bronquios, que son conductos respiratorios responsables de llevar el aire desde la tráquea hasta los pulmones.

La opresión de los bronquios causa dificultad respiratoria, la cual puede tener distintos grados de gravedad hasta comprometer la respiración del animal.

El asma en gatos se conoce también como bronquitis alérgica, ya que es el sistema inmunológico del felino el que reacciona de forma exagerada ante un alérgeno.

Podríamos decir que el asma es un ejemplo de alergia en gatos que afecta al sistema respiratorio, ya que la reacción ante el alérgeno se manifiesta inflamando el tejido que recubre los bronquios y al estrecharse las vías aéreas, se produce dificultad respiratoria o disnea.

Esta reacción alérgica que afecta al sistema respiratorio del gato puede tener distintas causas, como las siguientes:

  • Contaminación ambiental del entorno
  • Exposición al humo del tabaco
  • Arena felina
  • Moho y ácaros
  • Humo de la chimenea
  • Productos de limpieza, aerosoles y ambientadores

Síntomas del asma en gatos

Un gato afectado de asma o bronquitis alérgica presentará los siguientes síntomas:

  • Dificultad respiratoria
  • Respiración rápida
  • Respiración ruidosa
  • Tos persistente
  • Silbidos al exhalar el aire

Si observamos alguno de estos síntomas en nuestro gato es imprescindible acudir lo antes posibles al veterinario, ya que si el asma no es tratado, los síntomas tienden a agravarse.

Diagnóstico y tratamiento del asma en gatos

Para diagnosticar el asma felino el veterinario se basará principalmente en los signos clínicos o síntomas, no obstante, también se deberá realizar un análisis de sangre y de heces para descartar que estos síntomas obedezcan a cualquier otra enfermedad.

Finalmente se realizará una radiografía de tórax, si bien en el gato asmático ésta puede ser normal, generalmente se observan los bronquios más visibles debido a la alteración patológica de los mismos.

El tratamiento del asma en gatos variará dependiendo de cada caso en concreto y de la gravedad, no obstante, suelen emplearse los siguientes fármacos, ya sea de forma única o combinada:

  • Corticoides: La cortisona es un potente antiinflamatorio que se emplea para reducir de forma rápida la inflamación producida en los bronquios y facilitar la entrada y salida de aire a los pulmones. Se trata de un fármaco que puede ocasionar múltiples efectos secundarios.
  • Broncodilatadores: Los broncodilatadores son fármacos que actúan sobre los bronquios y permiten la dilatación de los mismos facilitando la respiración.

Este tipo de tratamiento puede realizarse en el hogar y es importante que el propietario se comprometa a administrarlo adecuadamente, sí serán necesarias las visitas periódicas al veterinario para evaluar la respuesta de nuestro gato a los distintos fármacos.

Además de seguir el tratamiento farmacológico prescrito por el veterinario, te recomendamos que sigas los consejos que te mostramos a continuación, de este modo podrás mejorar la calidad de vida de tu gato:

  • Utiliza una arena felina de buena calidad, que no desprenda fácilmente polvo.
  • Si tu gato además de asma, tiene más de 8 años deberás prestar atención a los cuidados de un gato anciano para proporcionarle una buena calidad de vida.
  • Sé muy cuidadoso con los productos de limpieza que empleas, puedes informarte acerca de productos ecológicos.
  • Ayúdale a estar fresco en verano para que pueda respirar con facilidad.
  • No le des lácteos a tu gato, éstos contienen muchos antígenos que interaccionan con el sistema inmune y pueden agravar la reacción alérgica.
  • Utiliza un tratamiento complementario natural que ayuda a reforzar las defensas de tu mascota, la homeopatía para gatos es una excelente opción.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Asma en gatos - Síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades respiratorias.

¿Qué síntomas produce el asma felina? ¿Es fácil de detectar?

El principal signo que vamos a notar es que el gato tose. El problema está en determinar si el gato está tosiendo o se trata de vómito ya que en la mayoría de los casos una tos acaba derivando en arcada y esto puede confundirse por parte del propietario, pensando que se ha comido algo que no debía cuando en realidad es tos. Otro síntoma característico es la dificultad respiratoria (disnea), encontrándonos gatos en posición esfinge, con el cuello totalmente estirado y la boca abierta, con movimientos muy bruscos de su tórax y abdomen.

Quiero aprovechar aquí para comentar que es imposible no haber visto a un perro respirar (o jadear) con la boca abierta pero si lo veis en vuestro gato, tenéis que salir corriendo.

En ocasiones ya más graves, su mucosa oral se tornará de un color azulado (debido a la cianosis por falta de oxigenación). Cuando hay contaminación bacteriana puede aparecer fiebre, aunque esto ya es más raro y se asocia con fases avanzadas del proceso. Y en ocasiones se oyen ciertos pitidos al respirar, estornudos o ronquidos. Lo normal es ver un gato que de aspecto físico es normal salvo cuando tiene sus episodios asmáticos.

El problema en un inicio no suele ser muy grave e incluso muchas veces se da por hecho que es un episodio aislado. El problema es que se trata de un proceso crónico y que conforme va pasando el tiempo cada vez es más grave y sus episodios son más fuertes, largos y frecuentes, produciendo lesiones en el pulmón de tipo irreversibles, enfisema y/o fibrosis pulmonar.

Como las crisis asmáticas no son persistentes, si no que se producen entre periodos de normalidad, os recomendamos grabar en vídeo cuando notéis que vuestro gato está respirando mal y de esa manera nosotros poder identificar de qué se trata. En ciertas ocasiones, intentáis explicarnos como ha sucedido pero resulta mucho mas ilustrativo para nosotros poder tener una imagen. Para tener un diagnóstico de la enfermedad, se le realizará una radiografía de tórax ya que tiene un patrón radiográfico característico. El problema en estos casos radica en la estabilidad que tenga el paciente cuando viene a consulta. Si viene con una crisis bastante severa, primero tendremos que estabilizarlo y asegurarnos que respira correctamente antes de realizar las radiografías para su diagnostico. Y ahora que sabemos de qué se trata…

¿Qué tratamiento tiene el asma felina?

Si el gato por desgracia viene con un problema muy agudo, tendremos que hospitalizarlo hasta estabilizarlo, para administrarle oxígeno, broncodilatadores, antiinflamatorios y otros fármacos que pueda necesitar. Una vez está estable y se ha realizado un diagnóstico completo, estos gatos necesitarán un tratamiento de por vida que se realice en casa. Hay que tener en cuenta que es una enfermedad que no se cura dando unas pastillas y ya está, requiere de un manejo por parte vuestra en casa prácticamente de continuo. En estos casos, el tratamiento en casa es a base de inhaladores para abrir vías respiratorias, y otros para aliviar la inflamación, dependiendo del caso y de la gravedad.

Para terminar y como recomendación muy importante, si tenéis un gato asmático, es de suma importancia evitar posibles alérgenos y contaminantes en casa. Hay que evitar que en casa haya polvo, quitar las alfombras, tener muy aspirada su cama junto con el resto de la casa, que no esté expuesto al humo de los cigarrillos y que el sustrato del arenero no sea arena que desprenda polvo, sino usar otro tipo de sustrato que irrite menos sus vías respiratorias. Y por supuesto, llevar un buen control de las desparasitaciones y una correcta alimentación para evitar el sobrepeso, ya que un gato que esté obeso tiene un agravante extra en el proceso asmático y será más difícil de controlar la enfermedad. Espero que os haya parecido interesante y os evite algún que otro susto. Para cualquier duda o sugerencia ya sabéis cómo encontrarme.

Diagnosticar el asma felina

El diagnóstico del asma felino puede complicado en algunos casos porque los síntomas pueden superponerse con la bronquitis crónica, alteraciones bronquiales relacionadas con parásitos pulmonares y otras afecciones pulmonares.
El diagnóstico definitivo se logra mediante la observación de signos clínicos, exámenes físicos, radiografías de tórax (que en los casos más claros se ve la presencia de un patrón bronquial evidente, con engrosamiento de las paredes bronquiales, que se describen como «rosquillas» en los cortes transversales del bronquio, o «vías de tren» en los cortes longitudinales) y otras pruebas de laboratorio.

Esta radiografía lateral demuestra las características clásicas del asma felina.
Lo normal es que en un paciente con asma felina, una radiografía puede revelar la evidencia de enfermedad, pero sin embargo hasta un 23% de los gatos con asma tendrán una radiografía torácica normal.

Y, debido a la naturaleza intermitente del asma, el examen físico puede no mostrar nada anormal.

Por eso es muy importante para nosotros que nos deis una descripción lo más detallada posible de lo que hace vuestro gato, ruidos, posturas (hoy es muy fácil poder grabarlo con el móvil) y si habeis observado que empeora al comer algo concreto o al exponerse a algún producto o salir al exterior etc…

Tratamiento del asma felina

Al igual que con el asma en humanos, el tratamiento se centra en controlar los ataques agudos y prevenir la inflamación que causa la tos y los problemas para respirar.
Podemos distinguir dos tipos de manejo del asma felina, los casos agudos y el control a largo plazo del asma crónica.
El manejo del asma aguda se centra en estabilizar rápidamente al gato durante un episodio de dificultad respiratoria, minimizar el estrés, proporcionar oxígeno y dilatar los bronquiolos para mejorar la respiración.
Por lo que si se aprecia dificultad respiratoria es muy importante proporcionar tratamientos de acción rápida, como prednisolona u otros esteroides y broncodilatadores que ayudarán a la resolución de la crisis asmática.
Por otro lado la gestión del asma crónica en gatos se centra en reducir la inflamación en los pulmones y reducir la broncoconstricción.
La prednisolona oral y los esteroides inhalados son los tratamientos más usados, pero a veces es necesario añadir broncodilatadores si los corticoides solos no son suficientes.

La administración de la medicación por vía inhalada requiere el uso de una aerocámara o espaciador, que necesita un sencillo entrenamiento del propietario y una adaptación del paciente.
Se venden espaciadores específicos para gatos, pero como podeis ver en la foto de la derecha se pueden hacer «inventos» con una botella de plástico.

Método de uso:
– Agitar el inhalador antes de unirlo a la cámara de inhalación.
– Poner la mascarilla sobre la cara del gato.
– Presionar el inhalador una vez.
– Permitir que inhale de 7-10 veces, lo que suele equivaler a 10 segundos.
– IMPORTANTE: Dos pulsaciones, requieren dos procesos (presionar, inhalar 7-10 veces, presionar e inhalar 7-10 veces)
– Si le asusta el sonido del inhalador, se puede presionar primero y tras ello colocarle la mascarilla sobre la cara, pero esto puede provocar que se absorba menos dosis.

En el siguiente video puedes ver como funciona:

Medidas adicionales

Además de estos medicamentos existen una serie de medidas de apoyo que ayudaran a todos los pacientes. Consisten en una serie de medidas adicionales al tratamiento farmacológico:
– Es importante evitar los irritantes ambientales como humo, tabaco, polvo, aerosoles, velas aromáticas, revisar y poner filtros en los aires acondicionados, tener especial cuidado con el material de las bandejas del gato, ventilar los ambientes, pasar la aspiradora con frecuencia, evitar levantar polvo al limpiar los hogares y tambien evitar los cambios bruscos de temperatura.
– Es fundamental el control de peso o su reducción en aquellos pacientes que lo requieran, ya que los depósitos de grasa intrabdominales e intratorácicos constituyen de por sí un obstáculo para la respiración normal. Además del cambio a un pienso especifico para reducir el peso hay que aumentar el ejercicio. Esto es difícil de lograr en los gatos, aconsejándose por ejemplo esconder pequeñas cantidades de comida en la casa para motivarlos a explorar y «cazar» su ración y así incrementar su actividad física.

En un breve plazo de tiempo podremos ofrecer tratamientos con células madre ya que estudios recientes ofrecen resultados muy prometedores.

El asma felino es una causa para la tos persistente en los gatos, que puede ser difícil de diagnosticar y tratar, pero una vez que se encuentra el tratamiento adecuado, los síntomas generalmente se manejan bien.

¿Qué es el asma felina?

El asma felina es una enfermedad que ha ido en aumento los últimos años. Se considera una enfermedad crónica, inflamatoria y recidivante, que se caracteriza por una reacción exagerada de los bronquios a diversos estímulos.
Muchas veces, minimizamos los signos clínicos y no acudimos a tiempo al veterinario, lo que tiene como consecuencia cambios crónicos en los pulmones y un tratamiento mucho más difícil y de menor eficacia.
Es importante recalcar que si se diagnostica en estadios tempranos de la enfermedad, si se instaura un tratamiento adecuado y si se realiza el tratamiento de la manera correcta, el asma felino es de BUEN pronóstico.
Sin embargo, minimizar los signos clínicos, no acudir al veterinario, hacer el tratamiento instaurado de la manera incorrecta o no hacerlo, auto-medicar al gato, podría generar complicaciones severas y poner en riesgo la vida del animal.

¿Quiénes son más propensos a sufrir la enfermedad?

  • Gatos de todas las edades
  • Todas las razas, aunque tienen mayor predisposición los gatos siameses.
  • Gatos obesos.
  • Gatos sedentarios.

Debemos tener en cuenta que no es el sedentarismo lo que vuelve al gato asmático, sino el asma lo que vuelve sedentario al gato, pues el asma felina imposibilita en muchos casos al gato para poder moverse, motivo por el cual tienden también a presentar obesidad.

¿Cómo identificarla?

Hay diferentes grados de la enfermedad. No en todos los gatos asmáticos se presenta tos muy frecuentemente. La presentación de la tos puede ser muy leve e intermitente. Es el gato que tose 1 o 2 veces por semana, o el que reacciona a estímulos ambientales como sahumerios y ambientadores.
En niveles más avanzados de la enfermedad empiezan a mostrarse intolerantes al ejercicio o incluso pueden interrumpir su siesta para toser o respirar mejor.
En casos extremos, los gatos no pueden dormir, no son capaces de acostarse de lado, permanentemente tienen la cabeza estirada como tratando de respirar mejor y es evidente la dificultad para respirar. (No esperes a que tu gato esté así para llevarlo al veterinario).


Si tu gato presenta cualquiera de los síntomas que acabo de describir, llévalo al veterinario. Seguramente él hará exámenes de sangre, análisis de la materia fecal para descartar parásitos pulmonares o cardíacos, radiografía de tórax, entre otras.
Si definitivamente tu gato tiene asma, deberás ser constante con el tratamiento. Recuerda que es una enfermedad crónica, que no se cura y que con un buen tratamiento mejorará enormemente la calidad de vida de tu pequeño minino.

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