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Reducir el estrés de nuestro gato en 5 pasos

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Cómo evitar el estrés en gatos

Nuestros gatos se estresan con facil >

Podemos separar las causas en:

· Sociales. Con sociales nos referimos a todos aquellos cambios en el entorno del animal que provocan que su rutina se ve rota y aquellos momentos en los que el gato no siente que controla la situación. Por ejemplo: una mudanza, la llegada de una nueva mascota, visitas al veterinario, nacimiento de un bebé, visitas extrañas, fallecimiento de su amo, viajes prolongados, mala relación con algún integrante de la familia, ruidos fuertes o inesperados…

· Salud. Las causas que tienen que ver con alguna enfermedad le alterarán la tranquilidad (como a todos): muchas patologías, obesidad, parásitos, procedimientos quirúrgicos, etc. Siempre es conveniente consultar al profesional si la causa del malestar del gato no es producida por una molestia ocasionada por una enfermedad u otro trastorno de tipo orgánico, una vez descartada estas posibilidades se determinará que el problema es comporta mental.

1. Lugares elevados y aislados

Proporcionar al felino lugares elevados y zonas privadas lejos del ruido de niños, por ejemplo. Así, podrán resguardarse y sentir que la causa de su estrés queda lejos. Este consejo puede venir muy bien cuando se produce un cambio brusco en casa (una mudanza o la llegada de un bebé), que puede ser la razón de un estrés muy fuerte que hay que tratar con suavidad. Si nuestra mascota permanece inmóvil durante largos periodos de tiempo, no quiere acicalarse y no se acerca a la comida, un espacio privado puede ser la mejor solución para el problema.

2. Una bandeja sanitaria más

Añadir una bandeja sanitaria de más en la casa, procurando que sea lo suficientemente grande para nuestra mascota y vigilando que siempre esté limpia. Así, si tenemos más gatos en casa, no sentirán que su territorio está siendo amenazado y comenzarán a compartir. Asimismo, al igual que los humanos, no es agradable comer junto al lugar en el que hacemos nuestras necesidades, por eso desaconsejamos situar la bandeja junto al comedero. Mejor mantenerlos alejados y hacemos que el animal tenga que moverse por la casa.

3. Buscar la razón de su comportamiento

Tal y como ocurre con los perros, el refuerzo positivo ayuda al trabajo del animal. Si el felino hace algo mal, nuestro deber es buscar el por qué antes de reñirle. Puede que esos comportamientos extraños se deban al estrés, y si lo castigamos, le estaremos añadiendo más estrés a la situación. Igualmente, debemos pasar tiempo con nuestro gato tantas veces como sea posible, que sienta que le prestamos atención. Podemos buscar tiempo para cepillarle, para acariciarlo, hacerle masajes o simplemente estar tumbados junto a él. Esto además afianzará vínculos entre el amo y el gato.

4. Rascadores y feromonas

Es muy importante tener rascadores en casa. A los gatos, el acto de rascar les hace liberar feromonas que son las encargadas de proporcionar felicidad y tranquilidad. Aunque siempre podemos recurrir a las feromonas artificiales para calmar a nuestro felino (se utilizan como un ambientador de hogar o como una colonia) , comprándolas en una tienda, esto no es efectivo para todos los gatos. Lo mejor es consultar a tu veterinario antes de probar estos productos. También podemos hacer uso de las flores de Bach, cada vez más utilizadas por los veterinarios, y que ayudan a tratar y controlar los diferentes estados emocionales. No tienen ningún efecto secundario y nos puede ayudar a controlar los niveles de estrés de nuestro felino.

Pero lo mejor es proveernos de un rascador, es más natural y más sano, aunque nos ocupe algo de espacio en la casa también le servirán de juego.

5. Jugar y pasar tiempo con nuestra mascota

Debemos de evitar la obesidad. Al igual que a los perros, a los gatos también les gusta jugar. Correr y pasar tiempo con nuestro felino le puede ayudar a liberar estrés y eliminar toda esa energía acumulada. Ya que una de las mayores causas de estrés puede ser la sensación de estar encerrados. Lo ideal es buscar el momento en el que se le note más estresado para jugar con él, incluso podemos crear una rutina de juego. Igualmente, debemos dejarlos mirar por la ventana o salir a la terraza. Al fin y al cabo, los gatos tienen el instinto de un animal que vive en libertad.

Pero lo más importante que debemos tener en cuenta antes de seguir estos consejos es que no debemos confundir el estrés con un mal comportamiento de nuestro animal. Lo mejor es analizar el comportamiento de nuestro felino para buscar soluciones a su estrés. Lo mejor para que nuestro gato nunca sufra estrés es intentar prevenirlo. Hay que recordar que estos animales adoran la tranquilidad, la estabilidad y la armonía. Por eso debemos buscar un espacio en la casa que le proporciones estas características, pero sin dejarlo a su libre albedrío, ya que también debemos estar atentos a sus necesidades y darles cariño.

Causas del estrés en gatos

Hay muchos factores potencialmente desencadenantes del estrés felino. Los siguientes factores estresantes son los más importantes:

  • Cambios ambientales, como la introducción de un nuevo miembro en el hogar o un cambio en el entorno físico.
  • Cambio en la rutina diaria.
  • Ambiente estéril, falta de estimulación y pocas oportunidades para expresar comportamientos felinos naturales.
  • Relación deficiente, con el dueño, que surge de una socialización inapropiada, o castigos.
  • Conflictos entre gatos, que pueden surgir a partir de la introducción de un nuevo gato en el hogar, o con gatos externos.

Estrés en gatos y consecuencias para la salud

Un gatito estresado es más propenso a sufrir problemas de salud, el estrés se asocia comúnmente con la supresión de la función normal del sistema inmune.

Ejemplos de problemas de salud inducidos por el estrés felino:

  • Herpesvirus felino.
  • Ataques de cistitis intersticial felina (FIC).
  • Enfermedades en la piel.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Vómitos y diarrea.

Sprays para gatos

En este sentido, existen dos opciones: los sprays repelentes y los sprays atrayentes. En el primer caso, los repelentes se aplican sobre ciertas zonas de la casa (muebles, paredes, alfombras, etc.) para evitar que tu gato cause daños con arañazos, principalmente. Gill’s es uno de los muchos que existen.

En el caso de los atrayentes, el efecto es el contrario: atrae, capta la atención de tu gato gracias a que está formulado con concentrado de plantas que tienen este efecto, como ocurre con Catnitp Spray Vitacoat. Tanto en este caso como en el anterior, no se deben aplicar sobre el gato, sino sobre el objeto a tratar.

Tranquilizadores para gatos

Además de los sprays, hay otros productos que, de una u otra manera, tienen como objetivo tranquilizar a los gatos y reducir su estrés. Por ejemplo, los difusores a base de feromonas para gatos, como Feliway, que se conectan directamente a un enchufe de pared. Su composición es a base de feromonas y su radio de acción abarca grandes estancias, de hasta 65 m2.

Animalear.com cuenta con otro tipo de tranquilizante para gatos, en este caso en forma de suplemento nutricional. Es VetPlus Calmex, que se administra por vía oral. Cuenta con L-teanina, un calmante natural presente en el té verde que ayuda a un correcto funcionamiento del sistema nervioso central.

Juguetes y rascadores para gatos

Si los anteriores productos tienen como objetivo calmar a tu felino, los rascadores para gatos y los juguetes tienen como fin entretenerles y hacerles liberar energía y, con ella, un poco de estrés. Así ocurre con los rascadores, útiles para que los gatos se afilen las uñas a base de arañazos sobre su superficie. Además, arañar es precisamente una reacción natural al estrés. Animalear.com cuenta con una gran variedad de rascadores, ya sea de palo de sisal o en otros formatos, como alfombra-rascador.

Para incitar a que tu minino utilice el rascador, existen a su vez productos como Feliway Feliscratch, también formulado a base de feromonas y de aplicación directa sobre el objeto, en este caso en forma de pipetas.

Y por último, los juguetes para gatos, que son auténticos comodines, pues su objetivo es más amplio: no solo el de reducir su estrés sino el de divertir y, por tanto, hacer más felices a los pequeños felinos. En nuestra web encontrarás una gran variedad de propuestas, no solo al modo de rascadores, sino también otros que incitan al juego. Por ejemplo, cañas que sacarán el instinto cazador de tu gato, obligándole así a practicar ejercicio. Este modelo de Kong funciona con bolas, pero se pueden intercambiar por peces o cualquier otro objeto. Bolas de erizo o peluches son otras propuestas de nuestra web.

Date una vuelta por el catálogo y descubre todo lo que ofrecemos para reducir el estrés de tu gato.

Como reducir el estrés a tu gato.

Cuando se le dieron las 7 vidas al gato, nadie le advirtió que el precio a pagar era el estresarse por todo durante esas vidas, y sobretodo que tendría que visitar a su demonio particular, el veterinario. En el artículo de hoy voy a darte diferentes consejos para reducir el estrés a tu gato y poder llevar a vuestro amigo felino a la clínica veterinaria sin afectarle tanto estrés y facilitando con ello su exploración posterior por parte del veterinario.

Si queremos dar a nuestros gatos una vida más larga y de mejor calidad, es necesario llevarlo al veterinario periódicamente para realizar diferentes chequeos. Hay que tener en cuenta que los gatos son animales que muy difícilmente muestran signos de dolor hasta que es bastante grave e incluso, por desgracia, tarde. Por todo esto es muy complicado saber por parte del dueño si el gatito se encuentra en perfectas condiciones.

Normalmente, la primera dificultad que os encontráis es intentar introducir al gato en la boca de un tiburón blanco, es decir, el transportín. Para realizar todas estas acciones de la manera correcta, hay que intentar entender el comportamiento normal del gato.

Los gatos necesitan familiarizarse con el entorno para estar más cómodos y necesitan un tiempo para adaptarse a lo desconocido. Hay que pensar que tanto el transportín, como el coche y la clínica son lugares extraños para él y simplemente por eso le van a provocar mucho estrés. No podemos comparar nuestro concepto de estrés con el de los gatos. Muchas veces, en la consulta, los dueños se ríen del comportamiento del gato porque no pueden ni imaginar que para ellos, una consulta veterinaria, en algunos casos, sería como para nosotros estar rodeados de leones dispuestos a merendarnos y sin posibilidad de escape.

¿Cual es el transportín ideal? El transportín debe ser de un material rígido con puerta frontal y otra superior, cuya mitad superior pueda desmontarse. Si tenéis un gato miedoso o con ansiedad, el transportín desmontable nos facilita mucho la exploración ya que quitando la parte superior podremos examinar al gato sin necesidad de moverlo de su zona de confort. Hay que evitar los transportines en los que el gato sea arrastrado u obligado a caer para poder examinarle.

Dentro del coche, el transportín debe ir sujeto con el cinturón de seguridad para mantener a salvo al gato y reducir movimientos debidos a la circulación. Algunos gatos prefieren ir viendo el exterior para ir más tranquilos pero otros prefieren ir en oscuridad, para ello podéis taparlo con una toalla o manta y les impedirá ver lo desconocido, causante de su miedo.

Los gatos son capaces de percibir nuestra ansiedad y nerviosismo por lo que al realizar todas las acciones de manejo tendremos que hacerlo con mucha calma y tranquilidad y por supuesto no forzar al animal en ningún momento. Debemos usar premios cada vez que veamos que nuestro gatito realiza una acción positiva para reforzarla (introducirse por sí solo en el transportín, dejar que lo cepillemos, limpieza de oídos, tras tocarle las almohadillas…). Requiere un entrenamiento previo y por supuesto mucha paciencia por parte vuestra, pero os aseguro que merece la pena intentarlo aunque no notéis una gran diferencia desde vuestro punto de vista.

Para ayudar al gato a sentirse cómodo con el transportín hay que acostumbrarlo a él con anterioridad. Una opción es dejar el transportín con la puerta abierta y alguna manta o cojín para hacerlo cómodo en una habitación de la casa, de esta manera lo convertirá en otro objeto más de la misma y no lo tomará como algo extraño. Incluso, también puedes usar prendas suyas y ponerlas dentro del transportín para darle más seguridad al animal a entrar en él y una vez el gato haya entrado, poner golosinas, juguetes, etc. Hay que tener paciencia con todo esto ya que se puede tardar semanas e incluso meses en conseguir un avance.

Otra opción para poder ayudar a introducirlo en el transportín sería llevarlo a una zona de la casa tranquila, una habitación pequeña y oscura, y quitar la parte superior del transportín. Si por sí solo no entra, con suavidad puedes coger al gato e introducirlo dentro. Coloca junto a él alguna pieza de ropa que ya le sea familiar y déjalo ahí durante un tiempo. Hay veces que hay que utilizar productos en espray para ayudar a relajarlos. Hay feromonas felinas que si se rocían al menos 30 minutos antes de cualquier manejo o viaje los relaja bastante. Si después de todo esto, no conseguimos que entre con facilidad, podría tratarse del propio transportín que no le resulta cómodo y habría que cambiarlo.

Como muchas cosas relacionadas con el aprendizaje y adaptación animal, es fundamental la paciencia y sobretodo no pensar en su comportamiento como si fuera humano. El gato es un animal que se estresa con muchísima facilidad y que además de sufrimiento psicológico, todo este estrés también les puede acarrear problemas de salud. Creo que con estas pequeñas medidas de manejo en casa se puede mejorar mucho su bienestar, y merece la pena invertir cierto tiempo y dedicación para que nuestro pequeño amigo tenga una vida lo más tranquila posible y que cuando tenga que visitarnos no pida una orden de alejamiento para el veterinario pero también para sus propios dueños.

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