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Cómo enseñar a nuestro perro a rastrear objetos

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Para construir una divertida pista de rastreo para su perro, conviene madrugar, contar con un espacio abierto y con una lata de comida canina

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 30 de abril de 2012

Rastrear mediante el sentido del olfato es un comportamiento innato para la mayoría de los perros. Esta habilidad se utiliza en las competiciones caninas de rastreo profesionales. Pero también es un modo de diversión para disfrutar de la compañía de su can mientras los dos juegan juntos. Si tiene en cuenta algunos consejos, aprender a construir una pista de rastreo para su mascota es sencillo. El primer paso consiste en madrugar para construir una pista libre de pisadas y de olores extraños. Esta ha de estar al aire libre y, a continuación, se debe dejar en ella un rastro oloroso para invitar al perro a seguirlo.

El extraordinario sentido del olfato del perro explica, en buena parte, su excelente capacidad para seguir rastros y olores en muy diferentes situaciones. "El perro recibe a través del olfato una cantidad de información impresionante", indican en la web adiestramientodeperros.com, especializada en educar a las mascotas para que desarrollen diferentes cualidades, como su habilidad para rastrear.

Para enseñar a un perro a seguir pistas de rastreo, es esencial tener en cuenta la capacidad olfativa del can e incorporarla al preparar una pista casera de rastreo para jugar con nuestra mascota.

Una pista de rastreo debe integrar el juego

"Los juegos en los que se incita a nuestro perro a utilizar el sentido del olfato son una buena manera de acostumbrar a la mascota a buscar objetos en función del olor que tienen", apuntan desde el Club Americano Canino (AKC), que organiza concursos de rastreo canino en Estados Unidos.

"Los cachorros ya utilizan de forma instintiva su capacidad olfativa para seguir rastros", añaden desde el Club Americano Canino. Conviene aprovechar esta iniciativa natural para enseñar a nuestra mascota a rastrear en una pista de juego diseñada por nosotros.

Primer paso: quien madruga, construye una buena pista de rastreo

No es extraño que las primeras horas de la mañana sean las mejores para proponer a su perro que siga una pista de rastreo. El sol calienta los restos de humedad que deja el rocío sobre la vegetación.

Rastrear mediante el sentido del olfato es un comportamiento innato para la mayoría de los perros

Madrugar también asegura que la pista de rastreo está libre de pisadas y, por tanto, libre de olores extraños que podrían despistar a nuestro perro al encontrar el objeto que le proponemos.

Si usted es de las personas a quienes les gusta madrugar (o tiene necesidad a causa del trabajo o los estudios), conviene que sepa que los adiestradores profesionales aconsejan que las pistas de rastreo se creen antes de las seis de la mañana.

Tercer paso: dejar un rastro oloroso en la pista para la mascota

Los alimentos olorosos son un buen reclamo para comenzar los entrenamientos (y juegos) de rastreo con su perro. Puede ayudarse de una lata de comida húmeda. Este tipo de alimento es a menudo más atractivo para el perro que sus croquetas habituales.

Pruebe a restregar un poco de este alimento sobre la superficie de hierba. Para ello, antes es conveniente intentar que su perro permanezca quieto y tranquilo.

Los alimentos olorosos son un reclamo para comenzar los juegos de rastreo con su perro

No es extraño que un can poco habituado a los juegos de rastreo precise, al menos durante las primeras sesiones, amarrarse con un arnés para evitar que el animal se abalance sobre la comida antes de empezar el juego.

Deje rastros de comida de acuerdo a una trayectoria. Al final de la pista, puede depositar una pelota o algún juguete de goma que sea atractivo para su amigo. Si impregna el juguete con otro poco más de alimento, encontrarlo será el colofón para su amigo.

Cuarto paso: invite al perro a buscar

Libere al can del arnés y dele instrucciones claras para indicarle que el juego ha comenzado. Si utiliza un comando sencillo, como la palabra adelante o búscalo, el perro no tardará en identificar esta instrucción como parte de la actividad lúdica.

A medida que el animal se familiarice con seguir las pistas olorosas que usted le proponga, puede aumentar, de forma paulatina, la dificultad de la pista de rastreo. Una forma sencilla de aumentar la complicación consiste en alejar cada vez un poco más entre sí los restos de comida dejados o trazar curvas en el trayecto oloroso.

Quinto paso: sea constante

"Conviene realizar estos juegos de búsqueda a través del olfato de forma frecuente, utilizando escenarios distintos, tanto en el interior de la vivienda como al aire libre", concluyen desde el Club Americano Canino. En cualquier caso, la constancia es importante para enseñar a un can a rastrear.

Los juegos en los que se invita a nuestro perro a utilizar el sentido del olfato son una buena manera de acostumbrar a la mascota a buscar objetos en función del olor que tienen.

Madrugar le asegura que la pista de rastreo estará libre de pisadas y, por tanto, de olores extraños que podrían despistar a nuestro perro al encontrar el objeto que le proponemos.

Los alimentos olorosos son un buen reclamo para comenzar los entrenamientos (y juegos) de rastreo con su perro.

Antes de jugar en una pista de rastreo, es conveniente intentar que el perro permanezca quieto y tranquilo.

Pruebe a restregar un poco de alimento sobre la superficie de la hierba.

Conviene realizar estos juegos de búsqueda a través del olfato de forma frecuente y en escenarios distintos.

Cuando tu perro haya aprendido este ejercicio, será capaz de traer cualquier cosa que le pidas.

A los efectos de la enseñanza, utilizaremos el caso de que el perro no tiene ningún interés en jugar con juguetes, para comenzar colocaremos el juguete en el suelo dejando que el perro lo mire.

Después, marcaremos con el clicker. Cuando hablamos del marcado, nos referimos a la utilización de un clicker para señalar el momento exacto en el que ofrecemos una recompensa (golosina), por lo tanto, debes esperar a que tu perro mire el juguete y tan pronto como lo haga, utilizar el clicker y ofrecer el premio.

El objetivo del ejercicio es crear una relación entre el sonido y la recompensa, por este motivo repetiremos la secuencia cada vez que el perro mire el objeto, haciendo sonar el clicker y ofreciendo una recompensa.

Una vez se ha creado la relación, es el momento de pedirle que haga algo más con el juguete. La mayoría de los perros en esta etapa, olfatean el juguete o lo tocan con su pata.

Si esto ocurre, haz sonar el clicker y ofrece una recompensa a tu perro.

Coge el juguete con tu mano y colócalo cerca de su cara. Cuando su hocico toque el juguete, haz sonar el clicker y ofrece una recompensa.

Intenta que el perro lo coja con su boca. Una vez más, intentaras que el perro toque el juguete con su hocico, pero en este caso acercamos el juguete a su boca, cuando lo coja marcamos y ofrecemos la recompensa.

Puede que este paso necesite más dedicación, el secreto siempre es la paciencia, nunca hay que forzar, recordemos que es un juego.

Una vez el perro coja el objeto con la boca, lo colocaremos en el suelo delante de nuestros pies, nuevamente le pediremos que lo coja, para ello colocamos la mano debajo del juguete, marcamos y ofrecemos la recompensa en cuanto lo coja.

A partir de aquí ya está listo para aumentar la distancia a la que se coloca el juguete.

Recuerda hacer esto de forma gradual y hacer sonar el clicker justo en el momento previo a ofrecer la recompensa.

El objetivo principal de este ejercicio es mostrar al perro que el adiestramiento es parte del juego.

Ten paciencia y comprensión, si el perro no te hace caso, es mejor darle un descanso, con 10 o 15 minutos al día conseguirás que tu perro aprenda a rastrear y traiga la pelota.

Cómo enseñar a un perro a rastrear

Los instintos de un perro son muy importantes, son parte de su vida y necesarios incluso para la socialización. Pero es cierto que con la vida doméstica algunos instintos quedan algo dormidos al no utilizarlos. ¿Quieres volver a potenciar su instinto de búsqueda? Vamos a ver cómo enseñar a un perro a rastrear:

Busca un lugar con pocos olores

Para comenzar, es necesario llevar a tu perro a un lugar sin muchos olores. Incluso si te parece que no huele a nada, ¡él detectará muchos olores más que tú! Así que intenta que sea lo más inodoro posible y que no hayan pasado muchos animales por allí.

Es mejor que sea al aire libre, ya que en un espacio cerrado puede costarle más encontrar cosas. Poco a poco irá aprendiendo a distinguir el olor que quieres que rastree de todos los demás.

No subestimes su olfato, pero adáptate

La capacidad olfativa de los perros es increíble. Sin embargo, no es igual la de todos, algunos llegan a oler cosas desde más lejos, otros no tanto. Pon a prueba su capacidad y adáptate a los resultados.

Te recomendamos que utilices juegos para enseñar a tu perro, harán que se motive mucho más y mantenga el interés.

(Foto via: mundoperro)

La mejor hora para enseñar a un perro a rastrear es antes del amanecer, ya que hay menos movimiento y por tanto menos olores, además de que el sol no habrá generado todavía la emisión de humedad de la vegetación.

Busca un espacio grande

Puede ser un parque cerca de tu casa, por ejemplo. Busca un lugar amplio, donde tu perro tenga suficiente espacio para moverse con libertad.

Frota un poco de comida por la hierba, sin dejar que tu perro pueda acceder a ella todavía, lo ideal para empezar es la comida de lata, ya que tiene un olor más intenso. Haz un recorrido con la comida y pon un poco de ella como premio al final.

Según vaya aprendiendo, podrás ir aumentando la dificultad e incluso utilizar pienso, que huele menos.

¡Ya sabes cómo enseñar a un perro a rastrear! Te llevará algo de tiempo, como todo, pero con paciencia y dedicación lo conseguirás. Tu perro estará feliz de poder poner en práctica sus instintos y tú te sentirás muy satisfecho. Además, enseñar cosas a las mascotas es una manera genial de pasar un buen rato con ellas y de estrechar lazos.

¿Qué debes hacer para motivar a tu perro?

Utilizar un refuerzo apropiado es la forma idónea de empezar a trabajar este ejercicio. Recuerda que no todos los perros responden de igual forma al mismo refuerzo: algunos se mostrarán mucho más predispuestos si utilizas comida, pero otro preferirán una pelota o una palabra amable. Eso sí, siempre debes felicitarlo cuando lo haga bien y nunca regañarle si lo hace mal. Recuerda que el rastreo es un ejercicio muy divertido y positivo para él, no lo conviertas en algo negativo.

No olvides que las sesiones de adiestramiento deben durar entrono a unos 5-15 minutos al día, por lo que si notas que tu perro está demasiado cansado para rastrear deja el entrenamiento para otro día. Además, debes repetir las técnicas con frecuencia, de esta manera el perro irá avanzando poco a poco y día tras día. No olvides que debes evitar los 15 errores comunes al adiestrar a un perro, acciones que perjudican el aprendizaje y merman las buenas respuestas.

Ahora que ya conoces el tiempo de trabajo y el uso de del refuerzo, sigue leyendo para descubrir cómo iniciar a tu perro en el rastreo.

Enseñar a tu perro a rastrear paso a paso

A continuación te explicaremos los pasos necesarios para enseñar a tu perro a seguir un rastro y, posteriormente, a buscar:

  1. Es muy importante que tu perro esté tranquilo antes de empezar. Si está muy excitado es preferible que juegues con él y que después le ofrezcas un paseo relajante para calmarlo. Una vez tranquilo, es el momento de empezar.
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Cómo despertar el instinto de rastrear en un perro

Enseñar a nuestro perro a rastrear es mucho más que poder presumir con nuestros amigos, es despertar un sentido innato que probablemente puede tener dormido. Es importante para su desarrollo y su socialización que lleve a cabo sus instintos.

Busca un lugar libre de olores

Para comenzar a entrenar a un perro en la acción de rastrear es importante que busquemos un lugar que no sea de rastreo. Busca que no haya muchos olores y que no hayan pasado muchos animales por ahí.

Conforme vaya aprendiendo, sabrá cómo diferenciar el olor que quiere rastrear de todos los demás. Pero mientras tanto, hay que comenzar de este modo. Por supuesto, escoge una zona al aire libre, pues en casa será difícil que encuentre algo.

Piensa en su capacidad olfativa

Los perros tienen una capacidad olfativa muy desarrollada, pero no todos la tienen igual. Por ello debes pensar en la de tu mascota y buscar una zona de rastreo adaptada a ella.

Hay perros que pueden oler y rastrear a más distancia, mientras que otros solo lo harán en distancias más cortas. Por tanto, escoge un lugar y un espacio acorde a la facultad olfativa de tu mascota.

Por otro lado, los juegos te ayudarán muchísimo para que sea más fácil enseñarle. Aun siendo un instinto innato, los juegos será muy útiles a la hora de desarrollarlos.

Sí, los especialistas de rastreo aconsejan que las zonas de rastreo se creen antes de las 6 de la mañana, pues el sol aún no ha salido y no ha generado la emisión de humedad de la vegetación.

Sumado a eso, a esas horas no habrá aún pisadas ni olores por la zona y eso facilitará la labor de rastreo de tu perro.

Mucho espacio

Un parque cerca de tu casa será lo ideal. Para desarrollar bien su habilidad de rastreo un espacio amplio es importante. Luego viene lo mejor.

Restriega un poco de comida en la hierba. Lo mejor será tener atado a tu perro mientras lo haces para que no vaya a comérsela. Forma una trayectoria con restos de comida y, si quieres darle más diversión y una sorpresa a tu mascota, pon un juguete untado de comida.

Se recomienda que uses comida en lata para comenzar por su fuerte olor y la facilidad para restregarla en un juguete. Más adelante podrás usar pienso.

Ha llegado la hora de que tu perro sepa que el juego ha comenzado. Deja que huela y suéltalo de su correa.

Usa el comando de «Busca«, «Ve» o «adelante» para que tu perro entienda lo que quieres. Recuerda que a principio debe ser sencillo, pero conforme vayáis practicando podrás complicar la cosa.

Por ejemplo, podrías usar comida menos olorosa o quizá objetos y que cada vez se separen más entre sí. También podrías hacer curvas, jugar escondiendo tras los árboles o cualquier otra cosa que se te ocurra.

Recuerda usar siempre el refuerzo positivo pus los gritos y regañonas no llevan a ningún lado y te alejarán de tu objetivo.

Sobre todo recuerda hacerlo con frecuencia, porque sino el animal olvidará pronto lo aprendido y retrocederás un paso cada vez en lugar de adelantarlo.

Paciencia y constancia

Enseñarle algo a un perro implica tener paciencia. Es muy importante que tengamos en cuenta que cada peludo tiene su ritmo de aprendizaje: alguno necesita más tiempo que otros. Si nos mostramos nerviosos e inquietos, él lo notará y se va a sentir así también, por lo que la sesión de entrenamiento será un desastre incluso antes de haberla iniciado.

Además, hay que ser constantes. Trabajar un día a la semana no servirá. Hay que hacerlo más veces: un ratito -unos 15 minutos- cada día sería lo ideal.

Motivadores

Las sesiones tienen que ser, sobretodo, divertidas. Para ello no hay nada mejor que las golosinas para perros que le daremos cada vez que haga algo bien, y por supuesto las felicitaciones (no solo expresadas con palabras, sino también con caricias y mimos).

Lo que nunca hay que hacer es regañarlo, ni maltratarlo (esto aparte de no servir para nada más que para que nos coja miedo, es un delito).

Un perro dispuesto a trabajar

Aunque nos parezca lo contrario, rastrear cansa. Si el perro se muestra cansado lo mejor será dejarle reponer fuerzas. Y es que, además, cada sesión debe de terminar bien, con diversión, y siempre hay que dejarle con ganas de más. Por ello, es interesante incluso parar antes de que canse.

¿Cómo enseñarle a rastrear?

Ahora que sabemos qué es lo que necesitamos para enseñar a nuestro perro a rastrear, debemos seguir este paso a paso:

  1. Primero, hay que tranquilizarlo un poco en el caso de que no lo esté, por ejemplo, con un paseo.
  2. Segundo, le pediremos a un ser quer >A tener en cuenta

Para que nuestro perro aprenda a rastrear y no surjan problemas, es muy importante que tengamos en cuenta lo siguiente:

  • No debemos utilizar el comando ”busca” en otras situaciones, de lo contrario lo confundiremos y el peludo hará lo posible por rastrear las calles por donde pase. Y esto puede ser un problema muy serio, ya que puede ingerir cualquier alimento inapropiado.
  • Hay que ir cambiando de zonas de rastreo, es decir, siempre tiene que ser una zona tranquila, como el bosque o el jardín, pero no siempre tiene que ser esa misma área en concreto.
  • Debemos de enseñarle la orden ”quieto”. Nos será muy útil en distintas circunstancias: cuando vayamos a pasearlo, cuando le estemos enseñando a rastrear para evitar que coma algo que no debería, o para que nos espere en un rincón por ejemplo. Aquí se explica cómo hacerlo.

Afianzar el rastreo

Es muy recomendable practicar este ejercicio de forma regular para asegurarnos que nuestro perro comprende perfectamente el comando "busca". Cuanto más practiquéis, mejor lo hará tu perro y más divertido le resultará el ejercicio.

Ahora que ya conoces la técnica principal puedes empezar a crear pistas de rastreo de distinta forma, con más o menos comida y hasta con una pizca de dificultad: una idea es guardar la comida en pequeños tarros (y abrirlos cuando tu perro lo encuentre) o bien esconderlo en otros lugares. Practicar con distintos olores es también un ejercicio muy recomendable para estimular su olfato y enseñarle a buscar distintas cosas. Incluso podemos enseñarle a buscar trufas si practicamos lo suficiente.

Ahora ya sabes cómo enseñar a tu perro a rastrear, pero recuerda que no debes perder la paciencia, los perros aprenden poco a poco así que no te estreses y aprovecha estos momentos para divertirte con tu amigo peludo.

Problemas de conducta relacionados con el rastreo

Es muy importante que nuestro perro entienda que el ejercicio de rastreo se lleva a cabo en lugares concretos (en el bosque, por ejemplo) y que únicamente los practiquemos allí. También será fundamental no utilizar la palabra "busca" en otras circunstancias. De no ser así, puede ocurrir que nuestro perro dedique todos los esfuerzos en rastrear las calles de tu cuidad, comiendo cualquier alimento que encuentre por el suelo o caminando con la cabeza gacha.

Para evitar estos problemas seguirás siempre las pautas que te hemos marcado y enseñaras a tu perro a quedarse quieto a la orden. Este ejercicio te ayudará a evitar que coma algo indeseado o que se pierda en el bosque durante alguna de vuestras sesiones. No olvides que la obediencia básica es fundamental para su seguridad.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo enseñar a tu perro a rastrear, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación avanzada.

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