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Síntomas Del Moquillo En Gatos

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La enfermedad del moquillo felino es conocida también como panleucopenia felina y enteritis infecciosa felina. Hablamos de una enfermedad especialmente grave, pues existe un altísimo riesgo de mortaldad entre los individuos que la padecen, de ahí la importancia de la vacunación, especialmente en cachorros y en aquellos gatos que presentan factores de riesgo.

En este artículo de ExpertoAnimal hablaremos con detalle del moquillo en gatos, las formas de contagio habituales, los síntomas más comunes y el tratamiento que nos sugerirá el especialista en la clínica veterinaria. Afortunadamente el número de gatos con moquillo ha disminuido considerablemente en los últimos años gracias a la prevención y al desarrollo de la vacuna del moquillo para gatos, que ha resultado ser muy efectiva.

La enfermedad del moquillo en gatos

La panleucopenia felina es una enfermedad vírica contagiosa de carácter grave que afecta especialmente a gatos cachorros o jóvenes y que, en la mayoría de casos, resulta mortal. El término "panleucopenia" hace referencia a un nivel anormalmente bajo de glóbulos blancos en sangre.

El agente causal de la enteritis infecciosa felina es un virus ADN del género de los Parvovirus (de la Familia Parvoviridae) que requiere células con gran actividad mitótica para replicarse. Crece a una gran velocidad, en las células renales del gato, lo que provoca inclusiones intranucleares en las mismas.

Hablamos de un virus especialmente resistente y estable, pues puede sobrevivir más de un año en interiores a temperatura ambiente. También resiste a la congelación y al tratamiento con diversos tipos de desinfectantes, entre los que se incluyen el éter, el cloroformo, el alcohol, el fenol, la tripsina, los diluyentes orgánicos yodados y los compuestos de amonio cuaternario. No obstante, puede destruirse en un minuto a 100 ºC.

Existen 2 formas de infección de la panleucopenia felina:

  1. Infección sistémica: se replica durante las primeras 18-24 horas y a partir del séptimo día se disemina por todo el organismo. Puede afectar a diversos tejidos, como el tejido linfoide, el tracto intestinal o la médula ósea. Daña zonas vitales para la defensa orgánica, lo que hace susceptibles a los individuos que la padecen a experimentar además una infección bacteriana secundaria.
  2. Infección uterina y del sistema nervioso: cuando se produce durante el primer tercio de la gestación puede provocar muertes fetales tempranas, reabsorción y nacimiento de animales muertos. Cuando se produce en el segundo o tercer tercio de la gestación puede causar hidrocefalia, hipoplasia del cerebelo y lesiones en la retina y en el nervio óptico.

Contagio del moquillo en gatos

La panleucopenia felina se desarrolla principalmente en gatos domésticos, aunque existen otros animales susceptibles a padecerlo. Si bien puede afectar a gatos de todas las edades, los felinos jóvenes son los más vulnerables, especialmente a partir de los tres meses de edad, momento en el que dejan de recibir los anticuerpos necesarios proporcionados por el calostro de la madre al lactar.

El virus de la enteritis infecciosa felina está presente en todas las secreciones de los animales enfermos, incluyendo la saliva, las heces, los vómitos y la orina, especialmente durante los primeros estadios de la enfermedad. También puede localizarse en la sangre del animal infectado.

Las vías de contagio del moquillo felino son:

  1. Contacto directo entre gatos enfermos y gatos susceptibles.
  2. Material contaminante en la comida, las camas, la jaula, la ropa.
  3. Transmisión mediante vectores, como pulgas y garrapatas.

Además, los gatos recuperados pueden transportar el virus en sus tejidos durante meses, convirtiéndose en portadores subclínicos, a la vez que eliminan los restos del virus en heces y orina hasta 6 meses. Los gatos infectados desde el nacimiento pueden contener el virus del moquillo felino en los riñones durante más de un año.

Factores de riesgo de la panleucopenia felina

Son especialmente vulnerables aquellos felinos que viven en refugios o casas de acogida, donde el tránsito de animales es muy elevado. También lo son aquellos gatos que viven en hogares con diversas mascotas y los que tienen acceso al exterior y pueden entrar en contacto con felinos infectados.

¿El moquillo en gatos se contagia a perros?

Aunque los términos utilizados son similares, el moquillo canino y el moquillo felino no están provocados por el mismo virus. Por tanto, el virus del moquillo en gatos no se contagia a perros. Además, tampoco se contagia al ser humano. No obstante, aún actualmente se discute el hecho de que la enteritis infecciosa felina sea el virus a partir del cual se desarrolló el parvovirus canino. También presenta una gran similitud con el virus de la enteritis del visón.

Síntomas del moquillo en gatos

Existen diversos síntomas que pueden indicarnos que algo no marcha bien, por ello, a continuación repasaremos los síntomas de la panleucopenia felina más frecuentes. No obstante, recuerda que estos síntomas pueden presentarse también en otras de las enfermedades más comunes de los gatos.

Los síntomas del moquillo en gatos son:

  • Fiebre: el gato puede experimentar durante 24 horas fiebre entre los 40 ºC y los 41 ºC. Generalmente desciende y vuelve a subir.
  • Depresión: podemos adveritr que el gato está apático, triste o desanimado.
  • Vómitos: al principio observaremos que los vómitos contienen restos de comida pero, a medida que la enfermedad avanza, se convertirán en vómitos espumosos, de color blanco-amarillento.
  • Diarrea: aparece tras superar el período febril, entre dos y cuatro días después. Observaremos heces líquidas de color negro, resultado de la sangre digerida. En este momento la enfermedad se encuentra en un estadio avanzado.
  • Deshidratación y pérdida de peso: causado principalmente por los vómitos y la diarrea.
  • Anorexia: el gato rechaza cualquier tipo de alimento.

También podemos observar que el gato, a consecuencia del dolor y de la fiebre, adopta ciertas posturas para encontrarse mejor, colocando así el abdomen sobre una superficie fresca. Así mismo, es muy probable que se resista a la palpación abdominal, muestre las encías amarillas (ictericia) y diarrea sanguinolienta.

La presentación de uno o varios de los síntomas descritos son motivo de consulta, por ello, si has advertido que tu felino muestra alguna de estas señales no dudes en acudir al veterinario. A continuación hablaremos de las pruebas veterinarias que pueden confirmar la presencia del virus de la panleucopenia felina.

Diagnóstico del moquillo en gatos

En la clínica veterinaria el especialista realizará las pruebas necesarias para confirmar la presencia del virus del moquillo felino. Además de preguntarnos sobre la sintomatología del animal, se fijará en su aspecto. Es probable que tras los síntomas descritos el gato muestre restos de heces y vómitos en el manto. También podrá observarse palidez de las mucosas, ojos hundidos, deshidratación extrema, depresión y hasta secreción nasal.

Para confirmar que el gato padece panleucopenia felina lo más común es realizar un análisis hematológico que ayude a medir los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. También es posible que solicite un análisis bioquímico para evaluar los niveles de proteínas séricas normales, los niveles de glucosa o los incrementos en las enzimas ALT y AST. El método de diagnóstico menos utilizado para el moquillo en gatos es la serología.

En ocasiones también se utiliza el test ELISA (común en el diagnóstico del parvovirus canino) para confirmar la enteritis infecciosa felina. No obstante, se debe tener en cuenta que no está específicamente fabricado para diagnosticar el moquillo felino y que puede producirse un falso positivo tras 5-12 días de la vacunación del gato.

Tratamiento del moquillo en gatos

Debemos saber que no existe un tratamiento específico para tratar el moquillo en gatos. El tratamiento se centra en paliar los síntomas que experimenta el felino y ayudarle a expulsar el virus del moquillo. Generalmente suele realizarse la hospitalización del gato infectado, donde se realiza la administración de líquidos intravenosos y atención de apoyo. También puede ser necesario hacer uso de antibióticos para tratar las posibles infecciones bacterianas secundarias.

Así pues, no existe una solución para el moquillo en gatos que sea directa y efectiva, sino que se requieren una serie de cuidados intensivos para ayudar al felino a superar la enfermedad de forma exitosa.

Pronóstico de la panleucopenia felina

El pronóstico solo puede ofrecerlo un veterinario y generalmente es reservado. No obstante, se estima que cuando un animal es capaz de sobrevivir más de cinco días a la infección se recupera. Aún así, la convalecencia del felino puede durar diversas semanas e incluso meses.

La mortaldad en los gatos adultos mayores de 5 años ronda el 50 - 60% mientras que en gatos menores de 6 meses se sitúa alrededor del 90%. Como podemos observar es una enfermedad con un alto índice de mortaldad.

Remedios caseros para el moquillo en gatos

Una vez recibida el alta veterinaria podremos llevar el gato a casa, sin embargo, debemos seguir ofreciéndole ciertos cuidados, con el objetivo de mejorar su calidad de vida. Puesto que no existe un tratamiento casero para el moquillo en gatos, mencionaremos algunos remedios naturales que sí pueden ayudarle en este momento tan delicado:

  • Bajar la fiebre: podemos aplicar compresas frías en el vientre del animal o, directamente, envolverlo con una toalla humedecida que esté muy bien escurrida. La dejaremos uno o dos minutos como máximo. También será importante animarle a beber para mantenerle hidratado, que a su vez ayudará a bajar la fiebre.
  • Evitar la deshidratación: le animaremos a beber, aunque no grandes cantidades de golpe. Puede ser interesante adquirir una bebida enriquecida con electrocitos (de venta en farmacias). Si el felino se niega a beber podemos utilizar una jeringa sin punta para administrar lentamente la bebida en su boca.
  • Controlar los vómitos: tras el vómito retiraremos el alimento, al menos, durante 12 horas. Después le ofreceremos una dieta blanda, preferiblemente comida húmeda gastrointestinal de prescripción veterinaria.
  • Estimular el apetito: para incentivar la ingesta podemos calentar la comida ligeramente, mezclarla con agua o caldo (sin sal, cebolla o ajo) y untar pequeñas porciones suavemente en sus dientes para que la ingiera. También podemos probar con otros alimentos que resulten más apetecibles, como carne y pescado hervidos, siempre con precaución de retirar las espinas o huesos.
  • Mejorar su estado de ánimo: debemos dedicarle para que su estado de ánimo mejore y aumente así su bienestar, lo que influirá directamente en una mejor recuperación. Podemos acariciarlo, masajear su cuerpo con suavidad o hablarle, en definitiva, pasar tiempo con él.

Antes de aplicar cualquiera de los remedios mencionados recomendamos consultar con el veterinario para garantizar que no afectan de modo alguno al tratamiento prescrito por el especialista.

¿Cómo prevenir el moquillo en los gatos?

La prevención es clave para evitar que nuestro felino contraiga el virus de la panleucopenia felina. Los gatos cachorros que no hayan recibido el calostro de la madre no estarán protegidos, por lo que conviene aislarlos del exterior y extremar las medidas de higiene hasta el momento de empezar el calendario de vacunas del gato.

La primera dosis de la vacuna se inocula a los dos meses de edad y posteriormente se realizan tres recordatorios, aunque debemos resaltar que la vacunación puede variar según el país. A partir de entonces se deberá vacunar al gato anualmente para garantizar que su organismo disponga los anticuerpos necesarios.

La desparasitación del gato es otro método de prevención importante a la hora de luchar contra el moquillo felino, pues ciertos parásitos externos pueden actuar como vectores de la enfermedad y transmitirla a nuestros gatos. Consultaremos con el veterinario para que nos prescriba los productos más adecuados.

Para terminar queremos ofrecerte cinco consejos básicos que debes seguir si tienes un gato que se está recuperando de un cuadro de panleucopenia felina:

  1. Evita introducir un segundo gato en el hogar, al menos, durante un año.
  2. Ofrécele alimento de calidad que sea de fácil asimilación.
  3. Deja a su alcance agua fresca y limpia. No olvides renovarla regularmente.
  4. Limpia de forma regular el hogar y ofrécele un ambiente cómodo y agradable.
  5. Asegúrate que reciba todo el cariño y el apoyo que requiere en este momento.

¿Añadirías algún consejo más? ¿Te has quedado con alguna duda? Si tu también estás pasando por esta situación no dudes en dejar tu comentario y compartir tu experiencia.

¿El moquillo en gatos es contagioso a humanos?

Este virus es muy contagioso entre gatos, sin embargo, no se transmite a personas ni a otros animales, por lo que no debemos preocuparnos por padecer FPV. Podemos manipular a nuestro felino y ofrecerle los mejores cuidados con la tranquilidad de saber que no nos vamos a infectar.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a El moquillo en gatos - Contagio, síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades víricas.

Que es el moquillo.

El moquillo en gatos también se le conoce como Panleucopenia felina, esta es una enfermedad transmitida por un virus que se encuentra en el ambiente, por lo que todos los gatos han sido expuestos a este virus, sin embargo, no todos desarrollan la enfermedad, esto dependerá si fueron o no vacunados, incluso el estado de su sistema inmune puede hacer la diferencia entre estar o no enfermos.

El virus del moquillo, puede entrara en el animal si este ha mantenido contacto con sangre, heces o secreciones nasales procedentes de otro felino infectado, una vez dentro del organismo del gato, este virus comienza a matar las células que se dividen rápidamente como las del intestino.

Síntomas de moquillo en gatos.

La razón por la cual los síntomas de moquillo en gatos, presentados en su etapa inicial, suelen ser ignorados, se debe a que tienden a ser confundidos con los de otras enfermedades, como por ejemplo una intoxicación o infección pasajera.

Es importante tener en consideración que ante cualquier comportamiento extraño en nuestra mascota, lo ideal es acudir al veterinario de forma inmediata, no debemos esperar a que los síntomas empeoren para poder tomar cartas en el asunto.

Debemos decir que los primeros síntomas de moquillo en gatos pueden presentar las siguientes señales.

atento ante los cambios de comportamiento

Podemos observar que las heces de nuestra mascota son sueltas o muy frecuentes, incluso podemos notar rastros de sangre en ellas. La diarrea en gatos puede llevarlos a la deshidratación, lo que podría poner en riesgo la vida del animal.

Un síntoma del moquillo en nuestra mascota es que vomita la comida digerida junto a la bilis, del mismo modo que la diarrea, es posible que estos vengan con rastro de sangre, por lo que hay que estar atentos. Los vómitos llevan a la deshidratación, lo que se aconseja es actuar a tiempo antes que la vida del animal se vea comprometida.

Convulsiones.

Las convulsiones en los gatos pueden durar hasta cinco minutos, y se pueden identificar por los cambios repentinos de ánimo, los cuales suelen ser frecuentes, convulsiones y la pérdida notoria de las funciones corporales. Podemos notar cómo se dilatan las pupilas y se altera la frecuencia en su respiración, la gravedad de las convulsiones pueden variar, dependiendo de la gravedad de la enfermedad.

Qué es el moquillo en gatos?

La panleucopenia es una enfermedad que se transmite por un virus que puede estar en el ambiente. Esto quiere decir que todos los gatos están expuestos a él. Sin embargo, que se contagien o no de la enfermedad dependerá exclusivamente de si han sido vacunados.

También tendrá mucho que ver el sistema inmunitario del animal, ya que si está débil, los microorganismos pueden ingresar y desarrollarse más fácilmente en el cuerpo.

El virus del moquillo ingresa al animal a través del contacto con fluidos, secreciones nasales, sangre o heces de un gato enfermo. Una vez en el interior de su organismo, atacará a las células y no permitirá que estas se dividan y desarrollen.

La panleucopenia afecta tanto al sistema nervioso como al digestivo y, en ocasiones, a la médula ósea, así que compromete severamente la salud del animal. En casos graves y sin tratamiento ocasiona la muerte.

¿Cuáles son los síntomas del moquillo en gatos?

Uno de los problemas de esta enfermedad es que los síntomas iniciales pueden ser confundidos con otras patologías o condiciones, como una infección o una intoxicación por alimentos.

Durante los primeros días desde el contagio del virus el gato puede sufrir falta de apetito, vómitos, diarrea, fiebre, secreción nasal, apatía y desgano. Además, como no querrá beber agua, es probable que presente signos de deshidratación.

Es necesario prestar mucha atención a cómo actúa tu mascota y, ante la menor duda, llevarla al veterinario. Si el virus continúa avanzando, el animal puede manifestar convulsiones o cambios en su comportamiento, como morderse en diferentes partes del cuerpo (como la cola).

¿Hay tratamiento para el moquillo en gatos?

Como primera medida, debemos indicar que el moquillo en gatos se previene de una manera muy simple: con la vacunación. No importará si el animal sale a la calle, o si tiene contacto con otras mascotas, porque es fundamental que esté inoculado contra el virus.

La panleucopenia es más frecuente en los gatos menores a cinco meses, es decir, cuando aún no han sido vacunados. Tienen mayor riesgo de contagio aquellos cuya madre no tiene anticuerpos para el virus, los felinos que nacieron en la calle o que están en un albergue de mascotas son también más vulnerables.

Es importante saber que no existe hasta el momento ningún tratamiento que elimine por completo el virus una vez que este se ha instalado. La atención veterinaria se encargará básicamente de paliar los síntomas, de evitar que el animal se deshidrate y de reducir los daños a nivel nervioso.

Se dice que una vez que el gato ha superado los primeros cinco días desde que el virus se manifiesta, tiene más posibilidades de sobrevivir. Pero siempre deberá ser cuidado de forma especial para que no tenga ‘recaídas’.

El moquillo estará siempre presente en el cuerpo del animal, pero de los cuidados de sus dueños y médico dependerá que el virus sea más débil y los síntomas más leves.

Debes tener en cuenta que la panleucopenia es solo contagiosa entre felinos (domésticos y salvajes), por lo que no existe riesgo de que la padezcan los miembros de tu familia u otras mascotas, como los perros.

Pero si tienes más de un gato en casa y uno de ellos ha sido diagnosticado con moquillo, lo primero que debes hacer es vacunar a los demás. Luego te recomendamos que aísles por unos días al animal enfermo. De esta manera, el riesgo de contagio con el resto será menor.

Como suele decirse, el mejor remedio en estos casos es la prevención. Apenas llegue un gatito a casa deberás llevarlo al veterinario para que le ponga las vacunas que sean necesarias. Este simple acto puede significar la salvación de tu mascota.

Causas del resfriado en los gatos

Cuando las personas se resfrían, normalmente se debe a un rinovirus. Los gatos no son generalmente susceptibles a los mismos virus que afectan a los seres humanos, pero se ven afectados por otros virus que producen síntomas casi idénticos. La mayoría de los resfriados en los gatos son causados por un virus, bien sea por el calicivirus felino o por el herpesvirus felino. Los síntomas de la enfermedad por lo general aparecen en cualquier momento desde unos pocos días hasta dos semanas después de la exposición inicial.

Otras posibles causas pueden ser una infección por un gusano o una reacción alérgica.

Síntomas comunes del resfriado en los gatos

Si quieres saber si tu gato está resfriado, permanece atento a los siguientes síntomas:

  • Estornudos. El estornudo es un reflejo involuntario diseñado para expulsar cuerpos extraños y otros invasores del sistema nasal. Normalmente es el primero y más importante de los síntomas del resfriado que notarás en tu gato.
  • Secreción nasal. A med > Los siguientes síntomas indican que la infección se ha agravado más allá de un resfriado común :

    • Tos. La tos suele indicar que la infección se ha propagado a los pulmones y está causando la producción de moco en ellos. Esto podría indicar que el gato puede contraer una neumonía.
    • Respiración fatigosa. Esto va más allá de la típica dificultad respiratoria asociada con los conductos nasales bloqueados. Un gato con respiración fatigosa parecerá mucho más débil, y puedes ver como el tórax se hincha y disminuye con mayor esfuerzo. Esto generalmente significa que hay una acumulación de líqu >En primer lugar, y lo más importante, nunca debes darle a tu gato ningún medicamento para aliviar el resfriado formulado para humanos, a menos que tu veterinario te recomiende un medicamento específico y te proporcione la información de dosificación adecuada. Del mismo modo, nunca administres medicamentos para perros a tu gato. Cualquiera de estos medicamentos puede causar enfermedades graves o incluso la muerte, así que consulta directamente con tu veterinario si observas que tu felino amigo necesita medicamentos para aliviar sus síntomas.

      Med >El principal tratamiento para los síntomas del resfriado en los gatos es proporcionar medidas de alivio para ayudar a tu gato a sentirse mejor mientras su sistema inmunológico está concentrado en la lucha contra el virus. Estas medidas incluyen:

        Usa un hum >Aunque no hay manera de poder prevenir por completo que tu gato contraiga un resfriado, puedes ayudarle a estimular su sistema inmunológico para que sea más capaz de luchar contra el virus una vez que ha sido expuesto.

        Proporcionar una buena nutrición es clave para mantener el sistema inmunológico en óptimas condiciones. Alimenta siempre a tu gato con com >

      Pérdida del apetito.

      Cuando un gato se encuentra enfermo es muy probable que se niegue a comer durante algunos días, lo que ocasiona que se desnutra y pierda masa muscular de forma rápida, es allí cuando notamos que nuestro gato está muy delgado y además son energía y con un notorio deterioro.

      ante la duda visite al veterinario

      Es posible que el animal presente una fiebre de entre 40°C y 41°C, lo que es un claro síntoma de moquillo en gatos, la fiebre suele bajar rápidamente antes de la muerte del animal, por lo que es de vital importancia prestar atención ante la aparición de los síntomas.

      Morderse a sí mismo.

      En algunos gatos el moquillo ocasiona que deseen morderse a sí mismos, en muchos casos pueden ocasionar heridas autoinfligidas, que pueden infectarse si no se tratan a tiempo. Tanto la fiebre como las convulsiones y el morderse a sí mismos son síntomas de la fase terminal de la enfermedad.

      ¿Qué es el moquillo?

      El moquillo, conocido como panleucopenia felina, es una enfermedad transmitida por un virus que se encuentra en el ambiente, por lo que todos los gatos han sido expuestos en algún momento de sus vidas. Sin embargo, no todos desarrollarán la enfermedad: dependiendo de si se le han puesto las vacunas o no, e incluso de la capacidad del sistema inmune de cada uno de ellos puede ser la diferencia entre acabar enfermo o no.

      El virus puede entrar en el organismo del animal si éste ha tenido contacto con sangre, heces o secreciones nasales procedentes de otro felino enfermo. Una vez dentro, ataca y mata a las células que se dividen rápidamente, como las del intestino.

      ¿Cuáles son los síntomas y su tratamiento?

      Los síntomas más comunes son los siguientes:

      • Falta de apetito
      • Vómitos
      • Deshidratación
      • Secreciones nasales
      • Apatía
      • Fiebre
      • Diarrea aguda o con sangre
      • Convulsiones

      Si tu gato tiene varios de estos síntomas, debes de llevarlo rápidamente al veterinariopara que lo trate con antibióticos con el fin de aliviarle, pues no existe un tratamiento específico contra el moquillo. Pero además, será muy importante que le des mucho cariño a tu gato, pues ello le dará fuerzas a tu peludo para luchar contra la enfermedad.

      Tratamientos y prevención.

      Si tu gato presenta vómito y diarrea que ha superado ya las 24 horas es de suma importancia que se lleve de forma inmediata al animal al centro veterinario, el moquillo no es un virus que desaparece por sí solo, por el contrario este es capaz de matar a tu mascota de forma rápida.

      El moquillo es muy común en los gatos cachorros menores a 5 meses, en los ancianos, gatos sin la vacunación requerida y en los mininos que se encuentran en albergues o refugios. No existe un tratamiento para atacar al moquillo, no obstante, los tratamientos sintomáticos enfocados en el alivio o reducción de los síntomas, así como hidratar al animal, puede ayudarle en su recuperación.

      Un felino que ha superado los primeros cinco días tiene una alta tasa de probabilidades de sobrevivir, por lo que es vital que ante la aparición de los síntomas acudamos al veterinario, no podemos poner en riesgo la salud de nuestra mascota.

      Podemos prevenir el moquillo si mantenemos el calendario de vacunación de nuestra mascota al día, si hay un gato infectado, debemos ponerlo en cuarentena hasta que la enfermedad haya sido controlada de forma eficiente.

      Recomendaciones.

      Quizás muchos no lo consideren importante, pero el simple hecho de llevar a nuestro gato o perro, al veterinario al menos dos veces al año, no solo nos ahorra una cantidad considerable en tratamientos médico, sino que nos ayuda a mantener a nuestro compañero en un buen estado de salud y en optimas condiciones, aunque a tu mascota no le agrade mucho la idea de visitar al médico, te aseguro que este simple hecho le estará haciendo el mejor de los bienes.

      Recuerda que las mascotas son parte de nuestra familia, debemos cuidarlos y amarlos, respetarlos y sobre todo tenerlos bajo mucha responsabilidad, ya que dependen de nosotros para muchas cosas, la tenencia responsable es sumamente importante. ¡Adopta no compres!

      Espero que haya sido de tu agrado este artículo, te invito a dejar tu comentario y/o sugerencia abajo y con mucho gusto la tomaremos en cuenta, nos vemos ¡Hasta un próximo post!

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