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Por qué mi gato defeca con sangre

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Los gatos tienen un tracto digestivo bastante corto, lo que a veces dificulta la digestión de los alimentos y pueden surgir problemas como la diarrea. La diarrea no es una enfermedad como tal, sino un síntoma que puede presentarse en multitud de enfermedades. Los diferentes tipos de diarrea en gatos tienen distintas características y causas. ¡Te lo contamos!

Tipos de diarrea en gatos

No todas las diarreas son iguales. Las características de las heces y la frecuencia de las deposiciones nos pueden dar una pista de cuál es la enfermedad causante:

Mientras que el color normal de las heces de los gatos es el marrón café, al haber diarrea pueden darse otros colores:

  • Amarillo o verdoso: sugiere que el tránsito intestinal del gato es demasiado rápido.
  • Negro: indica presencia de sangre, pero ya está seca, por lo que en alguna parte del tracto digestivo superior hay hemorragias.
  • Rojo: la sangre está fresca, por lo que seguramente haya sangrado en el intestino inferior (colon).
  • Color beige, pastoso, crema: es una falta de bilis, que se traduce en problemas hepáticos.
  • Grisáceo: digestión inadecuada.

Frecuencia

  • Tres o cuatro deposiciones cada hora: suelen ser pequeñas y requieren algo de esfuerzo, generalmente se trata de colitis.
  • Varias veces al día: deposiciones de tamaño más grande y que salen sin esfuerzo, suele ser por una absorción inadecuada de nutrientes y problemas en el intestino delgado.
  • Diarreas que duran más de una semana: indican que el gato tiene diarrea crónica o bien un problema de salud, como parásitos, colitis o síndrome de mala absorción.

Enfermedades asociadas a estos tipos de diarrea en gatos

La diarrea en los gatos puede ser síntoma de enfermedades muy variadas. Algunas de ellas son:

Es un desequilibrio de la flora intestinal del gato, que supone una inflamación de las paredes del intestino delgado. Sus causas son:

  • Estrés
  • Efecto secundario de antibióticos
  • Cambios bruscos en la dieta
  • Intoxicaciones: insecticidas, productos de limpieza, cloro, animales muertos, plantas, alimentos en mal estado… Esta causa no es muy común, ya que los gatos son realmente cuidadosos a la hora de elegir qué comer, pero es posible que ocurra.
  • Causas desconocidas, enteritis idiopática
  • Enteritis infecciosa: se debe a algún tipo de infección bacteriana, viral, parasitaria…

Es una inflamación de la parte baja del intestino y generalmente no se sabe qué la causa. Se caracteriza por dar una diarrea que supone dolores y esfuerzos al defecar, heces pequeñas sangrientas o con mucosidad y muchos gases.

Síndrome de mala absorción

El intestino no es capaz de absorber de los alimentos todos los nutrientes que necesita, por lo que las heces no consiguen el tamaño y consistencia que deberían. En estos casos, las heces suelen ser aceitosas y el gato adelgaza sin parar, ya que no se está nutriendo bien.

No es común que los gatos tengan este síndrome, pero puede ser ocasionado por:

  • Problemas pancreáticos
  • Enfermedades hepáticas
  • Secuelas en el intestino fruto de infecciones anteriores
  • Problemas circulatorios
  • Linfosarcoma

Qué hago si mi gato tiene diarrea

Corre al veterinario. Si tu gato lleva con diarrea varios días, o si has encontrado restos de sangre, espuma o grasa en sus heces, tu gato necesita atención médica urgente.

La diarrea puede ser peligrosa si se extiende en el tiempo porque aumenta el riesgo de que el animal se deshidrate, por lo que es muy importante ponerle tratamiento lo antes posible. Pero no se puede poner un tratamiento sin conocer la causa de la diarrea, ¡por eso necesitas un diagnóstico cuanto antes!

Presta siempre atención a las heces de tu mascota, son un fiable indicador de su estado de salud interno.

Causas de presencia de sangre en las heces del gato

Si un día ves sangre en las heces del peludo puede ser que esté llevando una dieta baja en fibra, la cual le causa problemas a la hora de expulsarlas. Esta es una situación que se puede solucionar dándole una alimentación de mejor calidad, que ya lleva la cantidad de fibra que necesita para que pueda digerirla bien y, por lo tanto, no sienta dolor ni molestias de ningún tipo cuando va a su arenero.

Pero, ¿qué ocurre si pasan dos o más días y no se soluciona? Si eso ocurre, es porque no se encuentra bien de salud. Puede tener parásitos intestinales, cáncer del intestino delgado, pólipos, intolerancia a algunos alimentos, problemas de sangradoo puede haber ingerido veneno para ratas.

Síntomas que nos deben de preocupar

Además de la presencia de sangre en las heces, hay otros síntomas que nos tienen que hacer sonar las alarmas, como son el aumento de las visitas a su arenero para defecar, serias dificultades para poder hacerlo, aumento en la ingesta de agua, e incluso, podría empezar a comer de cada vez menos lo que le llevaría a perder peso.

Si ves que tu gato tiene uno o más síntomas, no dudes en llevarlo al veterinario para que lo examine.

Texto: Óscar A. Roa Acosta (Colcanigat’s Clinicentro Veterinario)

El presente artículo tiene el propósito de que los propietarios de gatos aprendan a distinguir ciertas señales o signos de enfermedad en sus mascotas, las cuales al ser detectadas a tiempo, pueden marcar la diferencia entre un tratamiento efectivo o la muerte de su felino. Si los propietarios de los gatitos conocen más acerca de las
enfermedades que pueden afectar a sus mascotas, ellos les podrán dar una mejor calidad de vida y mejorar su salud a través de la prevención, asimismo, facilitarán que los médicos veterinarios puedan realizar un diagnóstico rápido y certero, que permita instaurar un tratamiento precoz y efectivo.

Si un gato enferma, su funcionamiento orgánico se alterará, por tanto, se observarán cambios fisiológicos anormales, los cuales serán los parámetros de alerta que tendremos en cuenta, para lo cual los propietarios tendrán que agudizar sus sentidos (oler, ver, escuchar, tocar), para poder informar lo más detalladamente posible a su médico veterinario sobre lo que le sucede a su gato.

Los propietarios desempeñan un papel muy importante
Los dueños de los felinos son los que comúnmente deberían observar de primera mano cualquier alteración en la salud de su mascota, sin embargo, en ocasiones ellos no son los que pasan la mayor parte del tiempo con su animal, por tanto es importante que si se presenta tal situación, la persona que está todo el tiempo con la mascota sea capaz de suministrar la mayor cantidad de información posible acerca de lo que acontece con el felino y sobre todo que sea una persona muy observadora, pues el veterinario tendrá que realizar una labor meticulosa para enfocar su diagnóstico clínico.

Ahora bien, para que las personas que cuidan de la mascota puedan realizar una buena observación del comportamiento y salud del gato, deben tener en cuenta que este animal no debe ser manejado como un perro, es decir, que en lo posible se debe mantener todo el tiempo dentro de la casa, pues esto nos facilita visualizar cómo son las heces y la orina, si está vomitando, si defeca y orina con normalidad, si está comiendo o muestra dificultad, si se rasca o muestra dolor, adicionalmente, todo ello nos ayudará a evitar la transmisión de enfermedades infectocontagiosas de tipo parasitario, bacteriano o vírico y más aún a salvarlos de intoxicaciones, accidentes de tránsito o ataques violentos de perros.

Señales de alerta
Los siguientes son signos importantes que los propietarios deben observar en sus mascotas como señales de alarma para que sean transmitidas a sus médicos veterinarios y empiecen de inmediato la valoración clínica del paciente.

• Vómito
Expulsión violenta e involuntaria del contenido gástrico hacia el exterior a través de la boca, conteniendo alimentos sin digerir o semidigeridos, moco, bilis, sangre, bolas
de pelo, vegetales, parásitos y/o cuerpos extraños.

Las causas de este signo pueden tener varios orígenes: gastrointestinal, en afecciones
agudas o crónicas del sistema digestivo de origen bacteriano, vírico, parasitario,
alérgico, intolerancia a los alimentos, obstructivas, intoxicaciones y neoplasias.

• Sialorrea (salivación abundante) y halitosis (mal olor del aliento)
La pérdida de saliva se puede originar por causas agudas y crónicas (más de un mes de evolución), entre las agudas tenemos intoxicación con organofosforados (venenos antipulgas), ingestión de algún medicamento —en especial los de sabor amargo—,
ingestión de animales venenosos, nerviosismo, lesiones de la cavidad oral, úlceras
de origen vírico, por morder cables eléctricos, consumir sustancias cáusticas y por
dificultad para deglutir cuando hay algún cuerpo extraño atorado en la garganta. Entre
las causas de origen crónico tenemos las alteraciones bucodentales (gingivitis y/o
neoplasias orales), periodontitis e infecciones crónicas de origen vírico (virus de la inmunodeficiencia felina), así como insuficiencia renal crónica.

• Anorexia (pérdida del deseo de comer)
Generalmente está asociada a una enfermedad de origen sistémico, pero se debe diferenciar entre una verdadera anorexia y un impedimento físico o mecánico para comer. El propietario o la persona encargada debe observar entonces si el animal ha consumido total o parcialmente su comida y si la reducción en el consumo puede ser motivada por un cambio brusco de alimento, por lo que el animal lo rechaza por sabor, olor, textura o, incluso, por el color y forma de las croquetas.

En otras ocasiones el rechazo puede ser por estrés, cambios de territorio, presencia de animales o personas extrañas, sin embargo, como quedó mencionado en un principio, la verdadera anorexia se origina más por afecciones de tipo neurológico, dolor en diversas partes del cuerpo, enfermedades infecciosas que cursan al tiempo con episodios febriles, intoxicaciones, insuficiencias de tipo cardíaco, renal, respiratorio o en estados de anemia, en lipidosis hepática y en casos de cáncer. Todo gato que deje de comer durante más de 48 horas debe ser revisado por el veterinario.

• Pérdida de peso
Es la disminución que supera en más del 10 por ciento del peso normal del animal, en la que hay una reducción de la masa corporal total, la cual comienza con el tejido graso y
continúa con el muscular. Si el gato pierde peso de forma rápida, es decir, en horas o
algunos días, esto puede significar que se está deshidratando.

Cuando observamos un paciente en una pésima condición corporal o de desnutrición
extrema, decimos que tiene caquexia, estado que también es asociado con debilidad,
depresión mental y anorexia. Sus causas se pueden originar por deficiencias en el ingreso de nutrientes (ingestión insuficiente en calidad y cantidad, dificultad para tragar o masticar), disfunción en la asimilación intestinal o pérdida de nutrientes (disfunción
pancreática, enfermedad inflamatoria intestinal, linfoma intestinal, parasitosis. ) y por
aumento en el gasto energético (demasiado ejercicio, temperaturas muy frías, hipertiroidismo, lactancia prolongada, insuficiencia renal, caquexia del cáncer u otras enfermedades de tipo crónico).

• Diarrea
Es la eliminación de la materia fecal blanda o líquida y en mayor frecuencia de lo normal. Es un signo de alta importancia en la enfermedad intestinal, pudiendo ser de aparición aguda o crónica. Puede ser clasificada de intestino delgado cuando es abundante y pocas veces por día y de intestino grueso cuando es de poco volumen y con deposiciones muy seguidas. Asimismo, puede ser de coloración roja (sangre fresca) o roja oscura casi negra (sangre digerida) y de otros colores de acuerdo a lo que haya consumido.

Entre las causas más comunes de la diarrea podemos citar las de origen dietético (cambios bruscos de alimento, alimentos inadecuados, tóxicos o sustancias alérgicas),
infecciosas (bacterias y virus), parasitarias, por medicamentos, cáncer y otras enfermedades, por ejemplo, el hipotiroidismo o las que afectan a los riñones, el
hígado y el páncreas. Es muy importante que el gato siempre defeque en su arenera
y no en otro sitio, ya que esto facilita la detección rápida de la diarrea, lo que
permite evitar que el animal se pueda deshidratar.

• Estreñimiento
Es una condición donde las heces se tornan secas y duras, lo que origina dificultad para ser evacua- alteraciones neurológicas que afectan a los impulsos nerviosos hacia el intestino grueso (hernias discales o defectos genéticos), y, por último, megacolon, afección en la que el colon se dilata y pierde fuerza muscular, lo que disminuye las contracciones evacuatorias.

• Ictericia
Este signo clínico consiste en que los tejidos, mucosas y piel adquieren una coloración amarilla, siendo más fácilmente apreciadas en la esclerótica (parte blanca del ojo), las
encías, las almohadillas digitales, orejas y abdomen, además, la orina o la materia fecal
también se observarán muy amarillas. En ocasiones también está acompañada de debilidad, decaimiento, vómito y falta de apetito. Esta afección se presenta por un
exceso de bilirrubina en el torrente sanguíneo y otros tejidos. Entre las causas más comunes de esta patología se pueden citar tres: cuando hay destrucción de glóbulos rojos en la llamada forma prehepática, por ejemplo, en casos de infecciones con Hemobartonella felix o en casos de anemia hemolítica autoinmunitaria, cuando se presentan afecciones a nivel hepático de diversos orígenes, como los infecciosos, neoplásicos, tóxicos o enfermedades metabólicas como la lipidosis hepática, y cuando hay alteraciones posthepáticas, por ejemplo, cuando hay obstrucciones de los conductos
biliares hacia el intestino, en los casos de cálculos biliares o pancreatitis.

• Cálculo dental
El cálculo dental es una sustancia dura que se encuentra adherida a la superficie de los dientes, pero con mayor presencia en los molares, que ocasiona alteraciones en la encía, donde produce un proceso inflamatorio denominado gingivitis, el cual se manifiesta por
enrojecimiento de los bordes de la encía y mal aliento (halitosis), posteriormente se
puede producir que las piezas dentales se aflojen y muevan o que se produzcan abscesos
en las raíces dentarias y seguidamente se pierdan las piezas, en cuyo caso la masticación no es suficiente y, lógicamente, afecta a la digestión del animal, esto es lo que se constituye como la enfermedad periodontal. Generalmente los propietarios la notan por la halitosis y la abundante salivación (sialorrea), pero lo más grave es que si no le colocan correctivos, las bacterias que se encuentran en la cavidad oral pueden migrar por vía sanguínea y llegar hasta otros órganos (hígado, corazón, riñones, etc.) y producir daños mayores. Por tal motivo, es muy importante que los propietarios de los gatitos
empiecen un cuidado de la salud oral desde que estos felinos son unos cachorros a
través del cepillado dental frecuente (mínimo tres veces a la semana), una adecuada
nutrición y evitando que se dañen con objetos la boca y la encía y llevándolos a
controles odontológicos mínimo cada seis meses.

• Cistitis
La cistitis es un proceso inflamatorio en la vejiga urinaria caracterizado por un aumento en la frecuencia de las micciones (poliuria) y la dificultad para realizarlas (disuria). Los gatos que padecen esta enfermedad tienden a ir más veces a su bandeja higiénica durante el día y a permanecer más tiempo en ella porque tienen la sensación de no
haber terminado de orinar, lo más notorio de esta patología es que los felinos expulsan
pequeñas cantidades de orina, en ocasiones tan sólo gotas y algunas veces pueden ir acompañadas de sangre y por fuera de la bandeja (micción ectópica). Entre sus posibles causas se encuentran las infecciones del tracto urinario (bacterianas, víricas o parasitarias), neoplasias de vejiga, alteraciones anatómicas, obstrucciones por cálculos urinarios y en pocas ocasiones por estrés.

• Alopecia
La alopecia es la pérdida parcial o total de pelo en el cuerpo del gato, donde normalmente debería estar.

En algunas ocasiones puede ir acompañada de prurito (picor), enrojecimiento de la piel (dermatitis), lamido o mordisqueo excesivo de la zona y lesiones (costras, caspa, pústulas, etc.). Se debe diferenciar del cambio normal de pelaje que se presenta habitualmente.

Entre las causas más comunes hay que citar las siguientes: psicógena, en la que el propio gato por situaciones de estrés se arranca su pelaje, alérgica e inmunitaria,
ocasionadas por la infestación de pulgas, alergias a los alimentos o por enfermedades
como el granuloma eosinofílico, etc., infecciosas y parasitarias, como en el caso
de la producida por ácaros de la sarna (demodecosis, cheiletielosis), ácaro del oído (Otodectes cynotis), micosis de la piel (Microsporum) y algunas bacterias (piodermas),
endocrinas, cuando hay alteraciones de tipo hormonal, tal es el caso del hipotiroidismo
y el hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing), tóxicas, como en la intoxicación con talio, por quemaduras con calor, ácidos o electricidad, y, finalmente, neoplásicas, acompañadas de lesiones ulceradas, por ejemplo, en el carcinoma de células escamosas.

Como podemos observar, son muy variadas las causas de la caída de pelo en los felinos, por tal motivo, siempre es mejor consultar con el médico veterinario, ya que él, a través de diferentes pruebas diagnósticas, podrá llegar a descubrir cuál es el causante de la misma. Por otro lado, los propietarios deberán proporcionar un ambiente adecuado a su mascota, asearla con productos adecuados y en la frecuencia correcta, además de proporcionarle una dieta equilibrada, ya que en ocasiones la sola deficiencia de ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6) en la dieta predispone a la caída de pelo y la sequedad de la piel, por si fuera poco, la alopecia también facilita la formación de las bolas de pelo que con alguna frecuencia algunos gatos vomitan. Espero que, en lo posible, hayan quedado resueltas muchas de las dudas que se suelen presentar cuando tenemos una
mascota tan enigmática y hermosa como es el gato, un ser tan especial que en muchas
ocasiones origina quebraderos de cabeza a sus veterinarios, ya que sus propietarios
no proporcionan la completa y oportuna información de lo que le ha ocurrido, por lo que llegar a un diagnóstico y tratamiento efectivos puede convertirse en una labor detectivesca.

¿Es normal encontrar sangre en las heces de nuestro gato?

Encontrar sangre en las heces de nuestro gato no es normal y debe ser interpretado como un signo de alarma, ya que todo aquello que afecte al sistema digestivo puede tener una repercusión sistémica sobre el organismo de nuestras mascota, de ahí que la alimentación del gato sea uno de los factores más importantes para mantener su salud.

Elementos como la sangre o el moco no se deben interpretar como signos normales cuando se encuentran en las heces, pero esto tampoco implica necesariamente que obedezcan a una enfermedad grave que comprometa la vida del animal.

Uno de los primeros aspectos que debemos diferenciar y que nos resultará de gran utilidad para darle la información adecuada al veterinario es el color de la sangre, veamos a continuación por qué:

    Sangre roja: Si la sangre presente en las heces es de color rojo, esto nos indica que no ha s >

¿Qué causa la presencia de sangre en las heces del gato?

Las causas de este trastorno pueden ser muy diversas y la gravedad, el tratamiento y el pronóstico variarán dependiendo de cada causa en concreto. A continuación veremos cuáles son las principales causas que pueden provocar la presencia de sangre en las heces de tu gato:

  • Errores en la alimentación: Un cambio brusco de dieta o bien una sobre alimentación pueden irritar el colon y provocar alteraciones tanto en la evacuación como en la composición de las heces, causando la presencia de sangre en las mismas.
  • Parásitos intestinales: Los parásitos intestinales que pueden infestar el tracto gastrointestinal de tu gato son unos causantes comunes de la aparición de sangre en las heces, en este caso observaremos también signos como malestar, debil >

    ¿Qué debo hacer si observo sangre en las heces de mi gato?

    Es importante que acudas al veterinario con la mayor brevedad posible debido a que tras este signo pueden esconderse causas graves, pero reiteramos que no siempre es así.

    El veterinario tendrá en cuenta todos los síntomas y signos presentes, realizará una exploración física completa así como pruebas analíticas de sangre y heces que le permitan definir la causa subyacente y tratarla adecuadamente.

    Para finalizar te recomendamos que al acudir al veterinario le brindes la siguiente información para así poder averiguar la causa de una forma más sencilla:

      Cuándo han aparec >

    Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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    Cambios en su apetito

    Si tu gato come menos de lo normal, puede deberse a que caza fuera de casa o a que las altas temperaturas afectan a su apetito. Sin embargo, también puede deberse a problemas de salud ocultos, especialmente en gatos de edad avanzada.

    Acude al veterinario si esta disminución del apetito viene acompañada de letargo, vómitos, diarrea, pérdida de peso u otros signos de enfermedad. Un mayor apetito puede ser indicador de algunas enfermedades, como una mayor actividad tiroidea, diabetes o problemas intestinales.

    Vómitos y mareos

    Vomitar bolas de pelo o grasa es normal si tu gato lo hace ocasionalmente. Si aumenta la frecuencia del vómito, si vomita comida o sangre, si tiene dificultades al tragar o si tiene arcadas debes llevarlo al veterinario.

    Los vómitos pueden ser síntoma de varias enfermedades como problemas intestinales, renales o del hígado. Si el vómito va acompañado de letargo, depresión, diarrea o pérdida de apetito, puede ser señal de otro problema subyacente. Una visita al veterinario bastará para solucionar estos problemas.

    Problemas para hacer sus necesidades

    Si tu gato tiene una diarrea persistente, o si sus heces son de color negro o contienen sangre o mucosa, puede que tenga un problema de salud. Si presenta alguno de esos síntomas, y si además vomita y sufre letargo, pérdida de apetito de peso, acude al veterinario.

    Por el contrario, si tu gato no puede hacer sus necesidades o sus heces son muy duras o están llenas de aire, llévalo a revisión. Aunque es un problema fácil de tratar, puede ser signo de otros problemas de salud más graves.

    Si tu gato entra y sale con mucha frecuencia del cajón de arena, si se agacha pero no hace pipí (o muy poca cantidad), si llora cuando está en el cajón de arena o sangra, significa que tiene una infección de orina.

    Algunas infecciones, como la cistitis, son comunes y fáciles de tratar. Otras infecciones más graves podrían derivar en una enfermedad del tracto urinario inferior, que supone un gran riesgo para la salud de tu mascota si no se trata correctamente. Si observas algún síntoma que pueda estar provocado por una infección en el tracto urinario, visita al veterinario para una revisión lo antes posible.

    Si no se trata esta enfermedad, podría resultar peligrosa para tu mascota, por lo que es esencial que se empiece a tratar tras detectar los síntomas.

    Aumento de peso excesivo

    Si tu gato gana mucho peso en poco tiempo, puede volverse obeso, lo que podría causarle diabetes, problemas de movilidad y otras enfermedades. Debes ser capaz de notar sus costillas cuando lo cojas, en caso contrario, podría tener sobrepeso.

    Haz clic aquí para obtener más información sobre cómo conocer la forma física de tu gato.

    Antes de nada, acude a tu veterinario si crees que tu gato necesita perder peso, para que te recomiende la mejor manera de que vuelva a estar en forma gradualmente. Cualquier cambio en la dieta de tu gato debe hacerse con cuidado, para no causarle problemas digestivos.

    Si crees que el vientre de tu gato ha aumentado, consúltalo con tu veterinario. Esto puede deberse a una retención de líquidos, en lugar de a un aumento de peso.

    Aumento en la cantidad de bebida y en la cantidad de orina

    Si has cambiado el alimento de tu gato de húmedo a seco, es normal que beba más agua hasta que se acostumbre al cambio.

    Si no se ha producido este cambio y tu gato bebe y orina más de lo normal, podría ser síntoma de alguna enfermedad, como la diabetes o problemas renales. Si normalmente no ves a tu gato beber y ahora sí, o ves que su cajón de arena está más mojado de lo habitual, llévalo a revisión.

    Piel y pelaje

    El estado de la piel es un buen indicador general de la salud de tu gato. La piel debe ser suave y de color rosa o negro, mientras que el pelaje debe ser suave y brillante.

    Arañazos o un acicalado exagerado, costras en la piel o una caída del pelo son indicios de que tu gato tiene una enfermedad de la piel. Un pelaje con caspa o sin brillo puede indicar un problema subyacente que no esté relacionado con la piel o con el pelaje, pero que le afecte. Si presenta arañazos de consideración acompañados por pequeños lunares negros en el pelaje, podría tener pulgas, que son relativamente fáciles de eliminar.

    Si observas alguna supuración de color marrón o algún enrojecimiento en las orejas de tu gato, comunícaselo al veterinario.

    Boca y encías

    Si tu gato presenta enrojecimiento en la boca o alrededor de ella, inflamación en las encías o mal aliento, podría sufrir una enfermedad bucal. Estos síntomas son dolorosos y tu gato puede perder el apetito, comer solo con un lado de la boca, escupir comida mientras mastica o perder peso.

    Si observas alguno de estos síntomas, acude al veterinario. Cuanto antes empiece el tratamiento, antes se recuperará tu gato y podrá comer con normalidad.

    Respiración

    A diferencia de los perros, los gatos no respiran con la boca abierta. Si observas que tu gato jadea, le cuesta respirar, respira a mucha velocidad, tose o hace ruido al respirar, acude a tu veterinario de inmediato.

    Estos son posibles síntomas de problemas respiratorios graves, que deberán ser tratados urgentemente.

    Ojos y hocico

    Los estornudos, un hocico que moquea o los ojos llorosos pueden ser resultado de problemas dentales, virus o enfermedades que afecten al sistema respiratorio. Si se produce una supuración viscosa o de sangre por el hocico, si parpadea de forma excesiva o presenta un enrojecimiento alrededor de los ojos, visita al veterinario porque podrían ser síntomas de algún problema de salud subyacente.

    Si observas que el tercer párpado de tu gato no termina de abrirse, puede deberse a que tiene algo dentro, tiene una infección o tiene problemas de salud. Llévalo al veterinario para que saque aquello que le molesta o que te recete algún colirio para que le administres en casa.

    Huesos y articulaciones

    Si tu gato presenta alguna cojera, puede que esté herido o que presente dolor en las articulaciones.

    Si tarda en levantarse o echarse, si no salta tan alto como suele hacerlo o si tiene problemas para subir y bajar las escaleras, puede ser que presente un problema en los huesos o en las articulaciones. Comunícaselo a tu veterinario lo antes posible para que intervenga y tu gato no sufra más dolor.

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